Biografia

Vida

Vine a este mundo en noviembre del año 1981, vaya a saber usted donde estaba antes, pero allá aparecí, en Aguachica, un pueblo al sur del departamento del Cesar, un gran territorio fértil, se veían grandes arboles frutales, plantaciones de algodón, maíz y sorgo se veían en los senderos; lo más absurdo es que en el mismo territorio se sembró el terror. Déspotas estimulados por la avaricia se llevaron por delante como una maquina indolente lo que se le atravesara , los grupos armados sembraron y cosecharon violencia, la riqueza de esa misma tierra causo la miseria de muchas personas , Aguachica se convirtió en mi época de infancia el municipio mas violento de Colombia. Las caudalosas aguas del río magdalena, ese nombre que hace referencia a la que llora en la tumba a su muerto, así como una de esas cosas inexplicables de la vida mártires e inocentes se hundieron en ese rio de lagrimas de mujer doliente, quizás, el cementerio de desaparecidos mas grande del mundo

Esa violencia sumó a mi padre a la lista de millones de víctimas que se ha cobrado la guerra civil de Colombia.

Buscando la resignación que se saborea en la impunidad, y dar la vuelta de pagina en la vida, vivimos en diferentes ciudades y pueblos. Desde la infancia, y parte de mi adolescencia, mis ojos y oídos se abrieron para descubrí la riqueza del folclor que Colombia entraña; Aquel desplazamiento dentro de mi país me alimento temprano de diferentes impresiones, me encontré con la diversidad cultural de cada lugar, en el camino se me presentaron las idiosincrasias regionales, y como regalo por los senderos las vistas de una gran variedad de territorios.

Formación

Mi primer maestro fue Omar Gordillo, un excelente dibujante de niños campesinos, y retratista de Artistas de la música pop . Aprendí a dibujar con lápices carboncillo, sepia y siena, estudiando del natural los objetos que servían como modelo en las clases; todos los sábados nos reuníamos a aprender a mirar y dibujar los cambios de la luz natural. En la casa del maestro, un lugar agradable, amplio y con buena música se dictaba la clase de dibujo, mientras dibujábamos se solía escuchar las anécdotas con conocidas figuras del Arte en Colombia, repertorio del Maestro Gordillo. Para llegar a este lugar debo referirme a mi madre una mujer trabajadora incansable, fue ella quien le hablo al maestro de mi inquieta dedicación a el dibujo de mamarrachos, viejo habito que tome para hacer caricaturas burlonas de los otros: hacia caricaturas a los visitantes ocasionales, profesores, y amigos de la casa, una de esas caricaturas que descubrió en mis dibujos la llevo a Gordillo por azares de la vida.

Asistía al taller de dibujo del maestro Omar Gordillo por un tiempo mayor que los demás alumnos participantes gracias a su generosidad. El maestro Omar Gordillo es un hombre con sensibilidad humanista a él agradezco mis primeros conocimientos del arte académico.

Buscando aliviar la carga familiar trabajaba media jornada, llevando domicilios en la tienda de un señor paisa que me empleo por un corto tiempo en su minimercado, cuando no llevaba domicilios en la bicicleta panadera vieja, negra de parrilla cromada y oxidada pero fuerte como su peso me ponía a dibujar en mi bloc edad media; mis modelos fueron los productos que se exhibían en las vitrinas de la tienda, chocorramos, botellas de gaseosas, papas, tomates y algunos clientes también fueron retratados en secreto y por supuesto la vieja bicicleta; por este habito al dibujo conocí a mi segundo maestro; su novia en aquella época una mujer de atributos físicos notables frecuentaba el minimercado para hacer compras, un día me vio dibujando y me ofreció visitar su apartamento, un poco nervioso por la propuesta acepte.

Allí vi por primera vez el erotismo hecho arte, recuerdo este día, era como la entrada a un lugar lleno de misterio, fotografías, lienzos en las paredes donde vi por primera vez las telas hermosas con mujeres desnudas rendidas en diferentes composiciones, así  me llevo la vida a Franklin Ramos ,mi segundo maestro, un artista de la ciudad de Valledupar. Cambie el trabajo de repartir mercado por ser ayudante permanente en su estudio. Unos años como su pupilo día y noche en su taller en el barrio Cedritos de Bogota, me permitió adquirí el conocimiento de la técnica académica de la pintura al óleo, y nociones básicas del estudio de la figura humana en sus libros de anatomía para artistas. En su estudio, también conocí a varios pintores colombianos, y fuera del taller en algunos eventos también a renombrados artistas de Colombia.

Mi espíritu aventurero me llevo a ir en mi búsqueda como artista, ignorando por aquel tiempo que es constante y diaria, probadamente insaciable. Entonces cruce la frontera persiguiendo mi curiosidad,  tenia 20 años, y fui a vivir a la ciudad de Quito Ecuador. Fue muy interesante mi primera vez fuera de Colombia, conocí a varios artistas de Latino América con los que compartí una improvisada exposición en una Galería de Quito, recorrí Ecuador agregando paginas a mi diccionario visual,  una experiencia que me amplió mi visión del mundo.

Regrese a Bogota Colombia. Cinco años de lucha por vivir como artista en el duro mundillo del mercado de la capital me inspiró a ver mas allá del horizonte del contexto que conocía del arte en Colombia; acostumbrado a el cambio o a desplazarme ya por mi propia decisión, entonces me aventure en un viaje a Venezuela. Caracas, el epicentro de una revolución que ilusionaba, pero que solo fue eso, una ilusión; conocí buena parte de Venezuela,  Valencia, Puerto Ordaz, Margarita, y la caótica Caracas.

Familia

En mi búsqueda por Venezuela, viajaba por el estado Aragua, exactamente en puerto Colombia Choroni, allí nació una historia con una mujer de otras tierras, esas diferencias culturales nos atrajo, y de ahí se haría larga contar esta maravillosa historia en esta pagina. Resumiré que con ella, la que ahora es mi esposa, el tiempo nos unió en el enigmático funcionar de la vida, y nosotros hicimos una familia, una familia de esas que viaja y vive en diferentes lugares de este gran hogar llamado tierra.

Ahora estamos en España.

Monasterio Budista. Koyasan, Japon 2017